La humanidad es un virus para la naturaleza

Posted in General on marzo 19, 2008 by El gato nocturno

Una cosa que siempre me ha parecido cuanto menos curiosa es la capacidad de la humanidad en su conjunto de hacer actividades que sabemos con certeza que perjudican a nuestro mundo y en instancia última a nosotros mismos, y sin embargo nos da igual. Es curioso porque somos realmente la única especie de este mundo que busca su autodestrucción, ya que hay muchas especies de seres vivos en este mundo (unas más evolucionadas que otras) y sin embargo ninguna especie hará nada que pueda perjudicar a sus propios congéneres.

Nuestras actividades habituales hacen cada día este mundo más hostil e inviable para nosotros y para la propia vida en general, y sin embargo y a pesar de que somos conscientes de este fenómeno, ni siquiera nos planteamos el reconducir nuestro modelo de vida. Todas las sociedades de seres vivos de este mundo se rigen por el mismo patrón de comportamiento: aumentan sus poblaciones sin control, y una vez que rebasan el límite de recursos de su entorno, la naturaleza regula su descontrol provocando el descenso de la población hasta un punto de equilibrio entre dicha población y el ecosistema.

Con todas las especies vivas del mundo (vegetales, animales, seres unicelulares) se cumple dicho patrón. Sin embargo, nuestra especie no se comporta como el resto de seres vivientes conocidos de nuestro mundo, ya que nuestro comportamiento se asemeja precisamente al de los virus: nuestras poblaciones crecen y crecen, y cuando nuestro entorno no puede mantener a la población humana, lo que hace esta es trasladarse a otro lugar en el que haya más recursos para subsistir.

Este sistema de momento a la humanidad le va funcionando, pues la población no deja de aumentar a nivel global. Sin embargo, nuestra prepotencia por creernos superiores a los dictados de la naturaleza nos pueden cegar ante la evidencia de que nuestra forma de vida a largo plazo no tiene ningún futuro, pues solo hay que ver que el crecimiento desmedido de nuestras poblaciones no hacen más que disminuir los recursos existentes para todos nosotros, recursos que no pueden aumentarse más pues nuestro entorno no da más de si.

Si no cambiamos entre todos los miembros de la gran familia humana nuestra forma de comportamiento a nivel global, lo único que pasará es que la madre naturaleza se desprenderá de nosotros como si de una enfermedad se tratara, pues al igual que los virus nos enferman a nosotros con su forma de vida, nosotros enfermamos a la naturaleza que nos ha creado y nos sustenta con nuestra irresponsabilidad y nuestro egoísmo exacerbado por pensar únicamente en nosotros mismos sin pensar en todos los demás seres que al igual que nosotros cohabitan este mundo.

Pero por desgracia, me temo que para cuando la humanidad se de cuenta ya será demasiado tarde, y seguramente no seremos nosotros los que pagaremos nuestros propios errores, sino que serán las generaciones futuras (tanto de los seres humanos como de los demás seres vivos de este mundo) las que pagaran por todos los errores que tanto nosotros como nuestros ancestros han cometido sin pensar en las consecuencias.

Como dice un ancestral proverbio indio: “el mundo no es una herencia de nuestros padres, sino un préstamo de nuestros hijos”.

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